Es evidente que la obesidad tiene efectos nocivos para nuestra salud y es un factor de riesgo común en buena parte de la población mundial. Aunque no parece evidente a simple vista, esta condición también puede afectar nuestra dinámica cerebral y nuestro rendimiento cognitivo, como lo demuestra un creciente número de evidencias científicas en los últimos años. Recientemente, un estudio de la Universidad de Cambridge ha encontrado una relación entre un alto índice de masa corporal (IMC) y episodios esporádicos de déficit de memoria en adultos jóvenes.

En este estudio, decenas de voluntarios realizaron tareas de memorización en un ambiente virtual y se encontró una clara relación entre déficits de memoria aparente y un alto IMC en aquellos participantes con peor rendimiento. Aunque todavía es desconocida la influencia exacta de obesidad en la mente, la evidencia apunta hacia una reducción de la masa cerebral y a una degeneración prematura de las células encargadas de la función de memorización.

Afortunadamente, la comprensión de estos descubrimientos nos permite planificar estrategias para remediar y hacer más eficiente nuestro rendimiento mental. Estas estrategias confirman recomendaciones tradicionales como por ejemplo tomar siempre el desayuno al inicio del día, comer porciones pequeñas a lo largo de la tarde y evitar alimentos que produzcan picos de azúcar en nuestro organismo.

Con todo esto en mente, tenemos una razón más para alimentarnos adecuadamente y estar en forma. Siempre debemos asegurarnos que nuestro cerebro reciba la energía, la hidratación y los nutrientes necesarios para un óptimo funcionamiento en esos períodos de intensa actividad cerebral como sesiones de estudio o al realizar esfuerzos creativos. ¡ Los invitamos a contarnos en los foros de discusión sobre sus estrategias alimenticias a la hora de estudiar!.

Libros de la Semana

Esta semana recomendamos un libro interesante para indagar más sobre el tema de la relación de la alimentación con el cerebro: En “Alimentos psicológicos: Cuáles potencian o limitan tu mente”, descubriremos que la frase “Somos lo que comemos” tiene un alcance más allá de lo físico y tiene un impacto importante en nuestro estado emocional. Aprenderemos sobre las características de los alimentos que nos hacen sentir ansiedad, estrés o adicción y a seleccionar estilos alimenticios eficientes para potenciar nuestro desempeño.

Además, quisiéramos recomendar uno de nuestros favoritos (en inglés): “Your Brain on Food: How Chemicals Control Your Thoughts and Feelings”, del doctor Gary Wenk. Este libro pone sobre la mesa las investigaciones más recientes sobre la relación de los alimentos con la neuroquímica cerebral, las ventajas y desventajas de los suplementos y el efecto del gluten en el cerebro. Adicionalmente, una guía referencial para iniciarnos en la elaboración de recetas especializadas en la nutrición de nuestro cerebro la podemos encontrar en la guía de la chef Santi Ávalos: “Alimenta tu cerebro”.

MOOCs de la Semana

Esta semana, nos gustaría recomendar el MOOC (en inglés): “The Science of Gastronomy”, de la Universidad de Hong Kong, a través de Coursera. En este curso se describen los principios científicos presentes en el arte de la cocina, los cuales nos permitirán agudizar nuestros sentidos al preparar y disfrutar de una gran variedad de recetas. Además de integrar el arte de la cocina con la ciencia de los sentidos y percepciones, llegaremos a varios de esos momentos en donde pensamos “ahora todo tiene sentido”. Incluso, una de las asignaciones consiste en preparar y degustar una receta de comida, y poner en práctica nuestras nuevas habilidades científicas en un contexto culinario.

Así que, ¡a divertirse cocinando y aprendiendo!.

Eso es todo por esta semana. ¡Que tengan feliz fin de semana en «Aprendiendo a Aprender»!

Orlando Trejo

(y Barb, Terry y todo el equipo de «Aprendiendo a Aprender»)

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